FUENTES
“Nuestro miedo más profundo es reconocer que somos inconcebiblemente poderosos. No es nuestra oscuridad, si no nuestra luz lo que más nos aterra...” (Nelson Mandela)
Hola y Bienvenidos a este espacio.
Mi nombre es Juan Carlos y soy el director del centro de Psicología Namar.
Tal vez te haya impresionado la frase de Nelson Mandela. Considero que hay en última instancia, mucho de verdad en ella. Aunque tal vez, no sea siempre y para todos. De cualquier modo, hace falta ir allí, y descubrir ese miedo profundo, entonces, es seguro que haya que dar unos cuantos pasos...
A largo del desarrollo, cada uno ha de ir dando forma a su individualidad, llegar a ser una persona en el mundo. Esto supone enfrentarse al reto de conectarse internamente, ahí es donde existen todas las posibilidades para ser lo que cada uno quiera. Pero esto, no suele resultar tarea fácil! Es acertado pensar que sea necesario poner lo más noble de nosotros en juego, pues los condicionantes y obstáculos no son pocos. , . Es un proceso, es el camino de vida, pues la verdadera libertad es la de ser nosotros mismos, de manera continuada, eligiendo conscientemente cada paso, cada cambio de dirección. Ahora bien, me atrevo a afirmar que absolutamente todos los que habitamos este mundo, somos seres inacabados y en constante evolución. Es un alivio, salir de la exigencia de ser “perfectos” en todo momento, no crees?.
La evolución es una fuerza presente en la naturaleza y en la humanidad. La vida cambia y nosotros también cambiamos, es un flujo natural. Pasamos de niños a adolescentes, luego a jóvenes, y así sucesivamente. Y aun dentro de cada una estas etapas, hay otros cambios... Pero cambiar no es fácil, requiere un dejar atrás y abrazar lo nuevo. Todos tenemos nuestras resistencias a cambiar, a veces bien justificadas y hasta necesarias en algun momento de nuestro pasado personal, especialmente cuando el cambio venia impuesto desde fuera. Aun recuerdo cuando era muy joven, y mis tutores y educadores me advertían sobre mi rebeldía, asegurándome “Cambiaras!” Y respondía con toda mi necesidad de autoafirmación: “Jamás!”.
La palabra evolucionar sugiere movimiento, cambiar, pasar a otra cosa, y esto implica tal vez una perdida, algo que no volverá. Esta palabra, guarda relación con una que ha ido adquiriendo mas significado en psicología; Integrar, que es un modo de decir; la necesidad de poner consciencia a cada una de las partes que soy para conocerme, para ser, mas yo de verdad. Y otra es; Síntesis, crear una síntesis, es volver a juntar las piezas de lo que soy, para formar un todo armonioso y mejor dotado que me permita avanzar, evolucionar, ser lo que quiero ser... Entonces, estar en sintonía con la evolución supone entender que las experiencias que hemos vivido, nos han traído a nuestro presente. Y con esas experiencias, las elecciones que hemos hecho y sus consecuencias... Integrarlas nos brinda la oportunidad de comprender porque decidimos tomar tales decisiones, en cada momento, y poder continuar decidiendo, redirigiendo nuestra vida en nuestros propios términos, y en mejores condiciones.
Os dejo unas breves notas sobre mi trayectoria profesional y personal:
Y unos enlaces de interés sobre las fuentes que compartimos y bebemos: